Maty: Siempre ha habido gente excepcional en el mundo.

Matilde de Urrutia (Maty) sólo tenía 14 años cuando en 1943 abrió su primera tienda con cinco zapateros. En sus inicios, el establecimiento se dedicaba a coser medias y remendar ropa y zapatos.

Todo cambió cuando una señora llegó a la tienda pidiendo que le repararan sus zapatillas de ballet. Sabía que en España era imposible encontrar estas zapatillas y, por supuesto, aceptó el encargo.

Aprovechó esta oportunidad y transformó su tienda en la tienda de referencia en Madrid en cuanto a trajes y zapatos para la danza. Y empezó a fabricar zapatillas de ballet.
El único error que cometió fue marcar los zapatos con su nombre.... nadie quería zapatos españoles, no tenían el prestigio de los franceses o de otros países.

Por supuesto, no se rindió y esta valentía fue recompensada en 2011 con la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

Hoy en día, Maty, una señora de más de 90 años y todavía muy activa, es propietaria de 2 tiendas, una cerca de la Puerta del Sol ( Maestro Victoria, 2), justo a la vuelta de nuestra Tienda de bicicletas Trixi.

El otro está cerca de Plaza Mayor (Hileras 7). Maty sigue al frente del negocio, pero las riendas las llevan ahora sus cuatro hijos.

En sus maravillosas tiendas tradicionales vende todo lo relacionado con el baile: Trajes de flamenca, vestidos de ballet, trajes de patinaje, carnaval, maquillaje, regalos y mucho más. ¡Un océano de color y alegría!

Cuando se mira en Sitio web de Maty , puede ver un menú separado para el Fiestas de San Isidro que tienen lugar en mayo.

San Isidro es el patrón de Madrid y, por tanto, una celebración muy importante.

La gente se viste de manera muy especial para esa ocasión:
Los hombres suelen llevar chaqueta o chaleco con un clavel en la solapa, pantalones oscuros y ajustados, gorra de cuadros blancos y negros, botines y pañuelo blanco al cuello, y las mujeres llevan un pañuelo en la cabeza con un clavel rojo o blanco, una blusa blanca y ajustada con una falda de lunares o un vestido típico de lunares hasta los pies.

¡Esperemos que pronto podamos volver a bailar en las calles!